Cuando en 1992 “Centro Corazón”  cumplió 20 años, en una nota publicada en un diario local, su fundadora y entonces Directora escribió:

“Nacimos porque los niños tienen derecho a crecer sanos, sin frío ni hambre y rodeados de ternura. Tienen derecho a reír y creer en robots y héroes estelares (los ogros y duendes del ayer) y tienen también derecho a aprender y desarrollar su imaginación.

Pero cuando los cubre la pobreza, los niños se ven privados de todos sus derechos y empujados a la calle, donde envejecen de golpe a fuerza de explotación y falta de frenos, moldeándose en sus leyes despiadadas, librados a sus propias y pequeñas fuerzas en un mundo en el que muchos los miran con indiferencia, molestia o insensibilidad.”

Como integrantes de la sociedad civil creemos que está en nuestras manos la posibilidad de hacer algo para que las vidas de niñas y niños en situación de vulnerabilidad tengan un mejor presente y un horizonte de mayor inclusión social, ejercicio de derechos y dignidad.

En esfuerzo conjunto con autoridades y otras organizaciones civiles, actuamos en la pequeña parcela de realidad que nos toca ocupar estimulando en talleres sus capacidades físicas y mentales, asistiéndolos en sus tareas escolares y brindándoles contención afectiva, con el objetivo de que la educación sea una herramienta de superación en sus vidas.

En esta tarea contamos además con la solidaridad de muchas personas que asociándose, donando o realizando tareas de voluntariado, efectúan un generoso aporte que contribuye a satisfacer las necesidades materiales no cubiertas por la ayuda estatal.

En tiempos normales el Jardín Maternal funciona en turno mañana, recibiéndose a los niños con un desayuno.

Las maestras y colaboradoras voluntarias apoyan a niños de 1° a 6° grado en sus tareas escolares y refuerzan las materias dadas en el día. Antes de retirarse se les brinda la merienda.

A partir del año 2000 niñas y niños desarrollaron habilidades y actividades recreativas con profesores de carpintería, corte y confección, repostería, música y canto, peluquería, electricidad, plástica, inglés, huerta, ajedrez, educación física y folklore.

Frecuentemente nos visitan otras instituciones sociales o educativas de la ciudad. Entre otras, en el año 2019 recibimos a integrantes de la ONG “Asoprovida” y a docentes y alumnos de la Universidad Nacional de Río Cuarto en el marco del proyecto “Construyendo caminos hacia la seguridad y soberanía alimentaria en sectores vulnerables de Río Cuarto”

CENTRO CORAZÓN es además un espacio para el dictado de clases de alfabetización para adultos.

El flagelo del Covid19 mantuvo las aulas de CENTRO CORAZÓN cerradas durante todo el año 2020, pero nosotros seguimos trabajando puertas adentro para que, cuando la presencialidad en las escuelas retornara, estuviéramos preparados para recibir a los “locos bajitos” de Serrat con la alegría de siempre.

En el año 2021 volvimos a recibirlos en nuestras aulas, con el mismo entusiasmo y el mayor de los cuidados, implementando burbujas y respetando el protocolo para establecimientos educativos.

No sabemos cuánto tiempo más durará la pandemia ni cómo se desarrollará en el tiempo que viene, pero nuestra apuesta es y será seguir trabajando por la niñez, estén las puertas abiertas o cerradas.